¿Por qué diversos líderes europeos reprochan el acuerdo sobre aranceles del 15% con EE. UU.?

EXPLICATIVO
EUROPA

El mandatario estadounidense, Donald Trump, anunció el pacto tras su reunión con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. Sin embargo, diversos líderes del bloque de 27 países expresan su rechazo al pacto: el primer ministro de Francia, François Bayrou, tachó el acuerdo de “sumisión”; mientras que el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, afirmó que Trump “se desayunó” a Von der Leyen, a quien llamó una negociadora “peso pluma”. Otros líderes respiran aliviados por el acuerdo, visto como “el mal menor” que evita por el momento una guerra comercial


    • Autor, Jeremy Bowen
    • Título del autor, BBC News, editor de Internacional

Israel respondió a la sostenida y creciente condena internacional que lo acusa de ser responsable de la hambruna en Gaza anunciando una serie de medidas que, según las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), "mejorarán la respuesta humanitaria".

Las autoridades israelíes están permitiendo ahora el lanzamiento de ayuda desde el aire, el primero de ellos hecho por ellos mismos durante la noche del sábado y el segundo por la Fuerza Aérea de los Emiratos Árabes Unidos más tarde el domingo.

Las FDI también anunciaron que permitirían una "pausa táctica en la actividad militar" en algunas zonas y establecerían "corredores humanitarios designados... para refutar la falsa afirmación de que existe hambruna internacional".

Hamás ha condenado estas medidas como un "engaño". Israel, según afirmó, está "blanqueando su imagen ante el mundo".


Desde Gaza, dedicado a esos políticos españoles que pasan hambre cuando están trabajando.

 LA LEYENDA DE LOS LÍPIDOS: 

UNA HISTORIA DE ALBOROTO Y POLICÍAS EN CLAVE DE HUMOR



Érase una vez un pequeño pueblo llamado Cuerpolandia, donde los lípidos eran los protagonistas de una épica batalla entre el bien y el mal. En este pueblo, el Corazón era el centro neurálgico, el lugar donde todas las carreteras (arterias) convergían. Pero, como en todo buen pueblo, había alborotadores y policías. 


Los Alborotadores: Colesterol y sus Cómplices

El jefe de los alborotadores era Colesterol, un tipo malencarado que siempre andaba causando problemas. Su mejor amigo y cómplice era Triglicérido, un gordito travieso que adoraba bloquear las carreteras con sus barrigas. Juntos, deambulaban por las calles de Cuerpolandia, causando caos y taponando las arterias. Su objetivo principal: interrumpir el funcionamiento del Corazón el alcalde del pueblo.


               


La Policía: HDL y LDL

Pero no todo estaba perdido, porque Cuerpolandia contaba con su propia fuerza policial. Por un lado, estaba HDL, el buen policía, un héroe sin capa que patrullaba las calles arrestando a los alborotadores y llevándolos a la cárcel (el hígado). Una vez allí, el hígado los expulsaba del pueblo a través del sistema de drenaje (sí, el baño). ¡Un trabajo sucio, pero alguien tenía que hacerlo!


                               

Por otro lado, estaba LDL, el policía malo. Este tipo era un traidor. En lugar de mantener el orden, liberaba a los alborotadores de la cárcel y los devolvía a las calles. ¡Un verdadero caos! Cuando LDL superaba en número a HDL, el pueblo se convertía en un desastre: las carreteras se bloqueaban, el Corazón sufría, y los ciudadanos (las células) empezaban a quejarse.


La Solución: ¡A Caminar se ha Dicho!

¿Cómo podía Cuerpolandia recuperar la paz? La respuesta era simple: ¡CAMINAR! Cada paso que daban los ciudadanos aumentaba el número de policías buenos (HDL) y reducía a los alborotadores (Colesterol, Triglicéridos y LDL). Con el tiempo, las calles se despejaban, el Corazón volvía a latir feliz, y el pueblo recuperaba su vitalidad.


El Menú de la Paz

Para mantener a raya a los alborotadores, los ciudadanos de Cuerpolandia seguían una dieta estricta:

- Minimizaban: Sal, azúcar, harina blanqueada, productos lácteos y procesados (básicamente, todo lo rico pero peligroso).

- Comían más: Verduras, legumbres, frijoles, nueces, huevos, aceites prensados en frío y frutas (sí, lo sano puede ser sabroso).


Consejos para una Vida Feliz en Cuerpolandia

1. Olvida: Tu edad, tu pasado y tus quejas (nadie quiere un vecino amargado).

2. Aprecia: A tu familia, tus amigos, tus pensamientos positivos y un hogar limpio (porque el desorden atrae a los alborotadores).

3. Adopta: Sonreír/reír siempre, hacer actividad física a tu ritmo y controlar tu peso (sin obsesiones, claro).


Los Seis Mandamientos de Cuerpolandia

1. Bebe agua antes de tener sed.

2. Descansa antes de estar cansado.

3. Hazte exámenes médicos antes de enfermar.

4. Confía en Dios sin esperar milagros.

5. Nunca pierdas la confianza en ti mismo.

6. Mantente positivo y espera un mañana mejor (aunque hoy te toque comer brócoli).


Moraleja

Así que, querido ciudadano/dana de Cuerpolandia, recuerda: ¡CAMINA, CAMINA Y CAMINA! Con cada paso, estarás ayudando a HDL a mantener el orden, protegiendo a tu Corazón y asegurando un futuro saludable para tu pueblo. Y si algún día te sientes tentado por un donut o una hamburguesa, piensa en Colesterol y sus travesuras. ¡Tu cuerpo te lo agradecerá.


Janfry Blogart

TIERRAS RARAS


 Estaban Terbio y Gardonio saboreando unas cervezas mientras discutían apasionadamente sobre sus temas de magnetomagnética, un campo tan especializado que solo ellos entendían, en una de las mesas del bar de Ytrio. Un bar peculiar donde el barman era, además de un experto en cócteles, un superconductor en sus horas de descanso, lo que le daba un toque "refrescante" al ambiente. Entre conversación y conversación, las cervezas parecían enfriarse mucho más rápido que en cualquier otro lugar; es el tipo de bar donde te preguntas si la cerveza no debería estar en estado sólido.

En una mesa cercana, Cerio y Radio cuchicheaban, no sobre sus vidas personales, sino sobre la temperatura a la que deberían enfriar un material para alcanzar el punto de ebullición del nitrógeno. Por supuesto, no era una charla trivial, sino una discusión tan técnica que a cualquier persona normal le sonaría más a un hechizo de Harry Potter que a un tema científico. "¿Será 77K o 80K?", se preguntaban entre risas nerviosas, como si hablar de temperaturas criogénicas fuera el equivalente a comentar sobre el clima en las vacaciones. Pero claro, en este bar no se esperaba menos.

Mientras tanto, en la barra, Niobio, Hafnio y Tántalo discutían acaloradamente sobre las bandas magnéticas. Las charlas sobre física cuántica siempre generaban gran animación, pero esta vez Niobio había llegado con una idea "revolucionaria" (como él mismo la llamaba): había encontrado una forma de hacer que las bandas magnéticas fuesen aún más magnéticas. Hafnio, con su típica calma, le respondió que tal cosa no era posible sin generar un agujero negro dentro del bar, lo que resultaría en una resaca bastante incómoda para todos. La conversación se tornó filosófica cuando Tántalo comentó que "la verdadera magnetización está en el corazón". La respuesta fue un largo silencio, seguido por un brindis por "la magia del magnetismo".

La puerta del bar se abrió con un crujido dramático (como si el propio Ytrio estuviera en modo teatral) y entraron Disprosio, Praseodimio y Neodimio. Estaban comentando en voz alta, como si todo el bar estuviera ansioso por escucharlos, que los imanes actuales nada tenían que ver con los del siglo pasado. "¡Ni punto de comparación!", exclamó Disprosio, señalando un imán de nevera de aspecto anticuado que había en la estantería. "Lo de antes era un simple truco de feria, hoy en día hablamos de imanes que pueden mover montañas... o al menos los refrigeradores más pesados". Los demás asintieron con un aire de autoridad, como si no pudieran concebir que alguien pudiera ser tan retro en sus preferencias magnéticas.

El bar de Ytrio, que alguna vez fue un lugar tranquilo donde la gente venía a beber y relajarse, se había convertido en un club exclusivo para las tierras raras, esas rocas y metales que dominaban el mundo de la tecnología moderna. Pero lo cierto es que el ambiente seguía siendo bastante relajado, solo que ahora con un poco más de teorías cuánticas y charlas sobre superconductores en cada rincón. Las tierras raras campaban a sus anchas, como si fueran las estrellas de un espectáculo, con esa arrogancia científica que solo los elementos más codiciados pueden permitirse. Y, si uno escuchaba con atención, podía oír entre risas y brindis frases como: "¡Este bar debería ser un conductor perfecto de buenas ideas!" o "Lo que pasa aquí es tan sólido como un cristal de lantano”.

Mientras tanto, empresas y gobiernos ávidos de lucro, vigilaban el club y a sus moradores con ánimo de apoderarse de todos ellos.

FELIZ NAVIDAD Y PROSPERO AÑO 2025

Mundo Webook



Queridos amigos:


Al despedir este año, con los desafíos en gran parte superados y varios logros alcanzados, nos asomamos a un 2025 lleno de nuevas e ilusionantes perspectivas.


En Mundo Webook, hemos trabajado con humildad, pasión y el firme compromiso de compartir con vosotros nuestros sueños y emociones, siempre en clave de humor. A través de nuestros blogs – “MUNDO WEBOOK”“LOS WEBOOK”“JANFRY BLOGART” y nuestra reciente creación de inteligencia artificial, “IRATI AGIRRE” – hemos buscado conectar con cada uno de vosotros de manera auténtica.


Para el próximo año, deseamos seguir contando con vuestra compañía y complicidad, disfrutando juntos de los mágicos regalices que fabrican las criaturas Webook, capaces de actuar sobre las emociones, así como de aventurarnos en las historias del joven Jack Telmo, en su lucha contra el cambio climático y la contaminación de los mares.


Pero si algo nos llena de entusiasmo, es mirar al futuro con optimismo. 2025 promete ser un año especial, y queremos aprovechar esta energía para inspirar a todos vosotros a compartir nuestra magia y, sobre todo, a leer un poco más.


Desde Mundo Webook, os deseamos una muy Feliz Navidad y un próspero Año Nuevo.


Con cariño,
El equipo de Mundo Webook

LA EXPLOSIÓN DEL SOL

 


06/11/24

SEMBRADORES DE INQUIETUDES

Capítulo 4: La explosión del sol

Filo se limpiaba los dientes después de una noche turbulenta, donde los sueños sobre el “adiós a la Tierra” la habían dejado con un sobresalto que no se quitaba ni con el triple de café. Frente al espejo, su cara era un poema, un soneto de ojeras y ceño fruncido. Movía las comisuras de los labios y arqueaba las cejas con incredulidad, como si esperara que, en cualquier momento, el reflejo se pusiera a hablar y le dijera: "Tranquila, sólo fue un mal sueño, la Tierra no va a desvanecerse mañana".

En mala hora había visto el reportaje “Adiós a la vida”. Un artículo de la NASA explicando con gran lujo de detalles cómo, dentro de 5.000 millones de años, el sol se expandiría hasta devorar la Tierra, era lo que menos necesitaba en su actual estado. Filo, periodista de contenidos para blogs y empresas, entendía la necesidad de sus colegas de llenar espacio con listas insulsas y rankings —los “5 pueblos más bonitos de Euskadi para ver en otoño”, o lo último en cosmética milagrosa como “Pusiplus de Mercadona”, capaz de borrar las bolsas de los ojos y alguna deuda emocional, si te lo crees mucho—. Pero, ¡5.000 millones de años! Eso ya era sembrar inquietudes de una categoría monumental.

Sonó el móvil, interrumpiendo su soliloquio de indignación. Era Lisa. Seguro que llamaba para contarle cómo su número de seguidores había crecido un 20% tras su último video de "Cómo posponer el envejecimiento sin dejar de sonreír". Lisa era “influencer de imagen femenina” y, a pesar de que su trabajo le parecía un misterio financiero a Filo, no podía negar que la vida le iba muy bien.

—Dime, Lisa, —preguntó, mientras dejaba caer la bata al suelo para buscar unos pantalones decentes. —¿Te has enterado de lo del sol? —la voz de Lisa sonó, sin prólogo ni buenos días. —Sí, ¿y qué pasa? —Filo bufó y pateó una pantufla que bloqueaba su camino al vestidor, mientras su perrita Bea se escapaba rauda, para esconderse. —Lo vi en los periódicos y en el telediario. ¿Por qué sacan una noticia así, a 5.000 años vista? ¿A quién le beneficia sembrar esa inquietud cuando hay cosas tan graves pasando hoy? —Filo alzó las manos al aire en un gesto dramático, sabiendo que Lisa no podía verla pero esperando que el eco de su frustración atravesara el auricular. —¡Sembradores de inquietudes para distraer de las nefastas gestiones políticas y las crisis reales!

Lisa, de pie en la cocina, apretando el móvil contra la oreja, se tomó unos segundos de perplejidad ante la andanada. Cuando Filo acabó, hubo un silencio que podría haberse cortado con un cuchillo de untar mantequilla.

—Yo hablaba de la manifestación en la plaza del Sol, en Madrid. Por lo de Valencia. ¿Vamos?

¡YA TE LLAMARÉ!


Sembradores de Incertidumbres: 

Capítulo 3 - YA TE LLAMARÉ 

Filo y Lisa se acomodaron en una mesa con vista al mar en la cafetería del Hotel Londres de Donostia, listas para su habitual brunch de los sábados. La conversación ya iba encarrilada en territorio pantanoso.

— A mí me caía bien, con esa carita de jovencito enfurruñado, como si nunca hubiera roto un plato en su vida… —decía Filo, mientras rebuscaba en su bolso, un universo en miniatura donde cabía de todo menos el sentido común. — ¿Dónde habré metido el dichoso minitaladro de Leroy Merlín?

Lisa la miró, suspendiendo el mordisco a su tostada con jamón y tomate.

— ¿De qué hablas, Filo? —preguntó, con ese tono mezcla de curiosidad y resignación.

— El minitaladro, Lisa. ¡Estoy probando uno nuevo! Y quería enseñártelo para ver qué opinas del diseño. Tiene un color azul eléctrico divino. — Y en su empeño por encontrarlo, Filo iba sacando de su bolso gafas de sol, tres bolígrafos mordisqueados, dos alpargatas, un cortaúñas, y una botellita de esencia de algo que olía a flores del siglo pasado.

Lisa suspiró, intentado mantener la calma. —Déjalo, Filo, ya me lo enseñarás otro día. — No podía evitar sonreír al ver el arsenal de objetos insólitos desplegados en la mesa. Su amiga como periodista de redactora de contenidos para medios de comunicación y blogs de diferentes ideas, disponía de un “almacén” de objetos variopintos.

Cambiando de tema, Lisa recordó al “jovencito” en cuestión. — Y hablando de él, Filo, ya tiene 41 tacos. Yo lo conocí en la Complutense, daba una charla sobre… análisis político o algo así. — Sonrió al recordarlo — Al final, nos fuimos con unos colegas a tomar unos vinos en un bar cerca de Moncloa.

Filo asintió, dispuesta a rememorar aquella etapa con cierta nostalgia:

— ¡Ah, los tiempos de la Complutense! Y pensar que todos parecíamos convencidos de que íbamos a cambiar el mundo. — Y se rió, mientras daba un sorbo a su café con leche. — Hasta que un día dejé de verle, ¡y nunca más se supo!

Lisa arqueó una ceja, divertida. — ¿Nunca más? No te hagas la dramática, Filo. Aquella despedida cuando te dijo "ya te llamaré" mientras corría a coger un taxi¡Parece que no ha cambiado mucho, experto en aplicar la técnica de “hielo y magreo!

Ambas quedaron en silencio, imaginando cómo el “jovencito” de mirada inocente seguía igual, o quizás peor, repartiendo besos, abrazos y… "ya te llamaré" por la vida.

Un sembrador de incertidumbres,  depredador de ilusiones, carne de #MeeToo.

CARRERAS POR LA DANA EN VALENCIA

 


LA AYUDA ESTÁ EN CAMINO

 SEMBRADORES DE INCERTIDUMBRES 

Capítulo 2: “La ayuda está en camino”

A Filo le caían sobre el teclado del ordenador unos lagrimones como cerezas mientras contemplaba las impactantes imágenes de los destrozos que la Dana había ocasionado en Valencia. La pantalla le devolvía un panorama desolador: calles convertidas en ríos, coches apilados como castillos de naipes, contenedores apiñados junto a montañas de ramas flotando sin rumbo.

En el margen inferior de la pantalla, el recuento escalaba sin piedad: 220 muertos, los números crecían, y los desaparecidos aumentaban.

El caos en la ciudad había alcanzado proporciones bíblicas. Había saqueos y robos, gente sin escrúpulos que se aprovechaba de la situación.

Mientras tanto, los políticos de turno parecían haberse aprendido un guion de cinismo y resignación, anunciando con voces monocordes que “La ayuda estaba en camino”, como si pronunciar aquellas palabras mágicas fuera a despejar las nubes de golpe.

Filo suspiró y tomó otro sorbo de su té, un té que llevaba tanto tiempo en la taza que ya se le había enfriado. La frase se repetía en todas las emisoras, acompañada de acusaciones cruzadas entre los partidos, con unos culpando a los otros echando balones fuera y señalando a los meteorólogos como traidores. "Todo el mundo es meteorólogo después del desastre", pensó.

En ese desfile de excusas, Filo no sabía si reír o llorar. Aunque, bueno, ya estaba llorando, y las letras del teclado iban cogiendo un tono sospechosamente húmedo. Para salvar su “dignidad” (si es que alguna vez la habían tenido), los políticos no hacían más que discutir y esparcir incertidumbre a diestro y siniestro, además de salir corriendo con el rabo entre las piernas cuando los increpaban.

Pero mientras los despachos se inundaban de retórica vacía y memes de solidaridad ficticia, Filo pensaba en los verdaderos héroes de la jornada: los vecinos que sacaban sus tractores, los jubilados que repartían bocadillos envueltos en papel de aluminio con frases de ánimo, y los chavales que se metían al agua para sacar a la gente de sus coches.

Y así, mientras la pregonada ayuda de los políticos brillaba por su ausencia.

Vibró el el móvil …era Lisa, —¿Que pasa? — preguntó, mientras se secaba los lagrimones bajo la atenta mirada de su mascota Bea. —¿Vamos a Valencia? — El grito de Lisa la sobresaltó — piden voluntarios para ayudar. En cuatro o cinco horas estamos allí, ¿Qué dices?.