
Estuve una vez dentro de la inmensa pirámide de Keops, una montaña hecha a base de azucarillos de arena de varias toneladas.
Para llegar a la tumba del faraón primero había que bajar por una pendiente de escalones desnivelados hechos con tablones. Después se subía por un pasadizo de altísimo techo y escalones que no se veían debido a la aglomeración de personas de todas las partes del mundo que en aquel momento queríamos descubrir el tesoro del faraón. Llegué a la Cámara mortuoria, el aire putrefacto me golpeó la nariz, el sarcófago estaba vacío, olía fuertemente a orina.
Los expoliadores de tumbas habían pasado hace tiempo.
Esto sucedió hace años. Antes que yo y posteriormente otras muchas personas se quedarían frustradas por descubrir la nada debajo de tanta abundancia…de arena.
Así le veo a Madoff, una gran fachada de vanidad que ocultaba un recinto vacio donde se iba acumulando el humo de muchos expoliadores.
Esto sucedió hace años. Antes que yo y posteriormente otras muchas personas se quedarían frustradas por descubrir la nada debajo de tanta abundancia…de arena.
Así le veo a Madoff, una gran fachada de vanidad que ocultaba un recinto vacio donde se iba acumulando el humo de muchos expoliadores.